Receta del jarabe de cebolla

sábado, 29 de marzo de 2008

(Dicen que es muy bueno para la tos y vías respiratorias)

Cortar media cebolla tipo aritos y cubrir completamente con azúcar, se tapa con un plato y al cabo de 24 horas, ya ha soltado todo el jugo que se usa como jarabe.
Se debe tomar una cucharada tres veces al día, al cabo de 3 días, de ser necesario habrá que tirarlo y preparar uno nuevo.

Receta de Lau en el foro CyA

Consejos para el hogar

viernes, 28 de marzo de 2008

Nunca estan de mas

Consejos para el hogar


Para limpiar perfectamente y desinfectar los termos, vierta en su interior agua hirviendo y agregue un puño de arroz. Ciérrelos y agítelos vigorosamente durante 1 minuto aproximadamente. Por último lávelos con esponja y jabón como de costumbre.


Para limpiar las escobas y los cepillos sintéticos, disuelva 1 cucharada de amoníaco en una cubeta con agua, sumérjalos en esta solución durante 10 minutos y después enjuágalos con agua limpia. ¡Quedarán como nuevos!


Si tiene un suéter negro que ha perdido su color por el uso constante, cueza un manojo de espinacas en 1 litro de agua, sumerja la prenda en esta solución durante media hora, después lave con agua y jabón de pasta, y por ultimo cuélguela en un espacio abierto bajo la sombra para que se seque. ¡Se sorprenderá con los resultados.

Para eliminar las borlitas que se forman en la superficie de los suéteres y otras prendas, coloque su ropa en una superficie plana y pase cuidadosamente sobre la zona a tratar un rastrillo usado sin mucho filo. Para retirar las pelusas que se vayan formando, utilice un trozo de cinta adhesiva.

Para evitar que la ropa brille al plancharla, disuelva 1 cucharada de azúcar en 1 litro de agua. Mezcle bien y sumerja en esta solución un trozo de tela de algodón, después exprímalo y extiéndalo sobre las prendas que se van a planchar, de esta forma la ropa quedará sin marcas y sin brillo.


Para eliminar por completo el aroma de la comida muy condimentada que en ocasiones se impregna en los trastes, antes de lavarlos remójelos en una mezcla de té negro concentrado con un chorrito de vinagre durante 1 hora y media. Cuando haya pasado ese tiempo, entonces lávelos como acostumbra, ¡de inmediato notará como el olor desaparecerá!.

En la peluqueria

jueves, 27 de marzo de 2008

¿Se imaginan que van a por el periódico y dicen:
- ¿ Me da el Reforma?
Y la vendedora les contesta:
- No, le voy a dar el Telenotas y este paquete de chicles de menta.

O que paran un taxi:
- Al estadio Azteca, por favor.
Y el taxista les diga:
- No, le voy a llevar al del Cruz Azul, que a usted le pega ser del equipo.

¡Pues eso es una peluquería! Un sitio donde pides una cosa, y el peluquero hace lo que le da la gana. Por esta razón, lo primero que haces cuando sales de la peluquería es buscar un espejo y ponerte el pelo "a tu manera". Y digo yo, entonces, ¿para qué vas?

Yo creo que la peluquería es un sitio del que hay que desconfiar, porque todo te lo hacen por la espalda. Es curioso: engordas, te deprimes, estás celosa, y en vez de fugarte con Pierce Brosnan que es lo que deberíamos hacer todas, te vas a la peluquería, y le dices al peluquero:
- Córtame el pelo por aquí. Quiero un cambio de imagen radical.

Y ya lo creo que te cambia de imagen. Te deja como si hubieras metido la cabeza en una freidora. Te ves tan horrible que se te olvida la depresión que tenías, y te agarras otra. O sea, que en la peluquería no te quitan la depresión, simplemente te la cambian de sitio.

Y de ahí su éxito. En una peluquería, a los cinco minutos ya te han convertido en un adefesio, para que se te olviden las penas que traías. Te ves sentada enfrente de un espejo, en babero, embadurnada, con chorretones de tinte resbalándote lentamente por la cara colorada, la cabeza envuelta en papel aluminio y oliendo a huevo podrido. Y piensas: "Solo falta que me salga un alien de la nariz".

Estás hecha un espanto, y es el momento en que la peluquera se aprovecha de ti para ponerte todavía más cochinadas. La técnica utilizada es la siguiente: primero, un poco de baboseo:
- Tienes una pestaña preciosa.
- ¿Ah si? Muchas gracias.
Y luego te mete la idea:
- Sí, son preciosas, lastima que...
- ¿Lástima que qué?????
- Que tengas el pelo tan pobre y apagado.
- ¿Pobre y apagado? ¡Que horror! ¿Y qué puedo hacer?
Y entonces te la deja caer:
- Pues mira, por solo doscientos pesos, te voy a poner un tratamiento de tuetano de res con colágeno de placenta de foca que veras como te queda. ¡Doscientos pesos! Te dan ganas de decirle: "Oye, ¿y por qué no me estropeas las pestañas, que me saldría mas barato?"

Pero eres incapaz de negarte. Yo creo que con tanto olor a laca, ya estas bien droguis, y por eso dices a todo que sí:
- Te voy a hacer unas mechas.
Y tu:
- Ok.

¡Desde luego hay que ver que obsesión tienen todas las peluqueras con hacerte mechas! Es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja que una mujer entre en una peluquería y no salga rubia con mechas. Aunque sea rubia, también sale rubia con mechas.

Que esto es otro truco de las peluquerías para hacerte clienta de por vida. Una vez que te tiñes, ya estas condenada a seguir acudiendo de por vida, para no desteñirte, porque en las peluquerías nada es permanente, ni siquiera la permanente es permanente.

A veces vas a la peluquería con un recorte de una revista para que te corten el pelo como a Meg Ryan. En realidad no quieres el pelo de Meg Ryan, quieres la cara de Meg Ryan, el cuerpo de Meg Ryan, el dinero de Meg Ryan... Y entonces las peluqueras se tienen que buscar la vida para explicarte que, con esos 4 pelos parados que te quedan, y que además te nacen en la coronilla, es imposible lograr un flequillo espeso, y que lo más que pueden hacerte es un peinado relamido.

Pero lo peor es cuando la peluquera termina contigo y te miras al espejo. Te ves rara, como con cara de asustada, y vuelves a casa escondiéndote en los portales, para que no te vea nadie conocido. Y como necesitas que alguien te diga que te queda bien, le preguntas a tu marido:
- Cariño, ¿te gusta?
- ¿Qué es lo que me tiene que gustar?
- Pues el pelo.
- Ah, el pelo. Sí, sí, estás muy guapa... ¿Y cómo lo llevabas antes?
- Pues era skin head, baboso. ¿Y tú? ¿Cómo llevabas antes el pelo? Antes por lo menos llevabas...

Total, que al final, tanto esfuerzo para nada. Porque él nunca lo nota... ¿saben lo que pienso hacer la próxima vez que me encuentre un poco depre y me entren ganas de meterme en una peluquería? Pues fugarme con Pierce Brosnan, a ver si de eso se da cuenta mi marido...

Albondigas suecas

miércoles, 26 de marzo de 2008

(Como las de İkea)

1 kg de carne molida (bien magra) de res
1 huevo
½ vaso de leche, media crema o en su defecto agua
½ vaso de harina de trigo o pan molido,
½ vaso de pan remojado en leche o puré de papa
1 y media cucharadita de sal
½ cucharadita de pimienta
1 cebolla chica (rallada)
Una pizca de comino o mostaza en polvo
Aceite para freír

En una bandeja se mezclan todos los ingredientes salvo la harina, se deja reposar en el refrigerador de 10 a 15 minutos, se preparan pequeñas bolitas como de 3cm. aproximadamente y se pasan por la harina o pan molido, se fríen en aceite bien caliente y se quita el exceso con una servilleta de papel.
Se sirven con una salsa gravy y papas (fritas o cocidas)

Café con mis amigas

martes, 25 de marzo de 2008

El café es bueno para la memoria

Hace poco tiempo tuve la oportunidad de reunirme con mi grupo de grandes amigas de toda la vida, teñíamos años de no hacerlo, la mayoría ya tenemos hijos, kilos mas, kilos menos, trabajos y jornadas distintas, todo cambia pero seguimos siendo las mismas.

Platicamos de las maestras de la primaria, los compañeros, los juegos en el patio y lo bonito de ser vecinos, me vi reflejada en los juegos de sus hijas, parece que se clonaron son identicas a ellas, casi podía advertir lo que despenderían.

No existe maquina del tiempo pero no nececitaba de muchos estudios cientificos para saber que el mejor refrescante de la memoria es un buen café en una tarde acompañada de mis amigas.

 
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